sábado, 27 de junio de 2009

Porque vivir es jugar...

Me volviste a jugar una mala pasada. Sos tan buen jugador que moviste tus fichas sin ni siquiera darte cuenta, ¿o en realidad ya se acostumbraron a tu juego y ahora se mueven solas? Y pensar que yo fui quien primero dijo amar las apuestas, y vos me desafiaste al instante poniendo besos en juego… y los dos nos dejamos perder, y a la vez, creímos ganar los dos. Pero lo que vos ganaste te interesó un tiempo y después lo dejaste, y fue cuando me di cuenta de que la perdedora había sido sólo yo.

Sabía que algo estaba por pasar, lo presentía cómo antes ya lo había hecho, porque cuando siento que te vuelvo a extrañar no tardas en aparecerte en mi vida de un instante para el otro. Yo esperaba una aparición física, como ha pasado todas las veces que esa sensación un tanto paranormal se apodera de mí, pero me encontré con tu mirada y con tu sonrisa congeladas, remitiéndose al momento en que las vi en vivo por última vez.

Sos como un viento helado que pasa sobre mi y me deja temblando, y hace que mi frágil castillo de cartas, que tanto me costó armar, se venga abajo en tan sólo un segundo.

Como un castillo de cartas
frágil e inseguro ante la brisa,
o ante la prisa de elevarlo
por el temor a derribarlo


Blue.

1 comentario:

Emyn dijo...

creo haber vivido historias de ese estilo o lo más probable creo haber seguido viviendolas durante mucho tiempo sin darme cuenta que era la perdedora del juego.. es chistoso, uno sabe que no debe seguir jugando.. pero aun lo hace..porque es la gracia de la situacion, la ADRENALINA de lo que vives, la incertidumbre que te dice.."sigues vivo".. esa sensacion que aparece en el momento menos esperado, con los brazos abierto diciendote "Estoy de regreso".. pero sabes, aqui viene la peor parte de todo.. el juego se transforma en nuestro peor enemigo y caemos tan profundo que a veces lo unico que puedes hacer es alejarte para siempre. simplemente por la salud mental de nosotros.

Cuidate arto.