domingo, 28 de febrero de 2010

Carta a mi espejo

¡Hola! En éste momento lo que más quisiera es poder comunicarme con vos, pero no puedo, no tengo los medios, por lo que esto va a terminar siendo una especie de carta muerta, cuyo destinatario jamás leerá. Me da tanta seguridad cuando sé que estás ahí, cuando sé que con el mínimo movimiento del dedo índice de mi mano derecha, estamos de cierta manera “juntos”, que no tenerte de esa manera cuando lo necesito, me hace sentir en verdad perdida.

Esta noche volví a comprobar que nadie me comprende como vos lo hacés, y mi mente se llena de confusiones. Vos estabas ahí, sólo tuve que mirar el cielo para corroborarlo. Tu brillo me da tanta paz, que hasta no quería imaginar mi cara de felicidad sin sentido que seguramente yo tenía en ese momento, cuando te miraba, cuando entre tanto ruido ensordecedor y música, yo pronunciaba tu nombre con una sonrisa.

Volví a encontrar ese mismo nombre pocas horas (o pocos minutos) después, asociado a una imagen que ni siquiera creí interesante como para una mínima oportunidad, y el “tenemos cosas en común” que escuché a continuación, me pareció hasta una ofensa ¿Qué quedaría para nosotros entonces?

¿Y ahora qué se supone que tengo que hacer? No voy a dejar que alguien ocupe el espacio que creo estar reservándote, sólo por coincidir en las cinco letras de tu nombre. Ese lugar es tuyo y de nadie más, y si vos no lo ocupas, prefiero que quede vacío. Un mes, sólo un mes. Ojalá que haya oportunidad de decirte lo que siento, al menos con una mirada.

Te quiero.

I dont wanna be your friend , I just wanna be your lover.
No matter how it ends , no matter how it starts...
[Radiohead]

Blue.

martes, 23 de febrero de 2010

Baila, que ritmo te sobra

Tenía el nombre más grotesco que había escuchado nombrar en largo tiempo, casi tan grotesco como lo era su persona, aunque alcanzar ese nivel era un récord demasiado difícil de romper, por no decir imposible. Y de solo pensarlo, podía remitirme al sonido de una canción barata de tonos tropicales, sin contenido alguno, superficial, vacío, repulsivo ante la mínima presencia de buen gusto. Lejos estaba de ser aquella princesa de siglos atrás, lejos estaba de pertenecer a algún linaje y, evidentemente, lejos estaba de reflejar belleza. Su exterior no era más que imagen de lo que ella llevaba por dentro: veneno, un alma sucia, cuya suciedad incluso parecía llevar en el color natural de su piel.

Cualquier esfuerzo por tratar de evadir la discordia me resultaba imposible, ni siquiera podía ignorarla como generalmente puedo hacer con facilidad con aquellas cosas que me generan rechazo; cada vez que lo intentaba, hacía algún nuevo movimiento, y para esa especie de baile vulgar que parecía su vida misma, ella danzaba a un ritmo que sí que le sobraba. Y yo nunca pude alejar de mi pensamiento la idea de que su mente estaba llena de puntos suspensivos.

Sintiéndose perteneciente a una dinastía que nunca existió, basó cada uno de sus actos buscando saciar esas ansias de poder que tanto anhelaba, la adrenalina subía a su cabeza haciéndola sentirse superior a todos, sentada en su trono de cartón. Lástima que la pobre olvidó llevar su cámara para fotografiar su propia corona.

Blue.