sábado, 24 de abril de 2010

Circo hipocresía

No necesito tu perdón, no te lo estoy pidiendo. Seguís creyéndote tan superior a todos, que el día que abras los ojos, vas a tener que mirar hacia arriba para poder ver a los demás. Aunque en realidad, ya ni siquiera creo que seas capaz de hacerlo. Te sentís tan bien en tu mundo ciego, transformando realidades, buscando manipular a todos haciéndolos partícipes de tu circo. De afuera se ve todo tan triste, tan patético, y vos sos la actriz principal de una obra que no le causa gracia a nadie.

Estuve mucho tiempo sentada mirando el espectáculo, pensabas que desempeñaba un rol en él, pero jamás formé parte de aquello. Te lo dije, te lo digo, pero no sólo sos ciega, también sos sorda, ¡y te gusta tanto serlo! Pensaba que detrás del disfraz podía esconderse algo más, e incluso puede que lo haya tomado como desafío personal. Pero el disfraz no existía, no era más que tu piel putrefacta.

Me estaba quedando dormida sentada en aquél sitio, cuando de repente un ruido hizo que me despertara sobresaltada, y no tuve dudas de que no quería estar más allí, no quería más oscuridad… me levanté sin ni siquiera mirarte, sabiendo que pensabas que iba a mirar atrás, que te necesitaba, como crees que todos lo hacen, y caminé hacia la luz.

Blue.

1 comentario:

Emyn dijo...

:O!!
Tu escrito, no se porque, pero.. me movio completamente, era como que estuvieras describiendo mi vida y la que acabo de dejar... me gusta que te levantaste y seguiste la luz, me gusta que despertaste y veas la realidad de las cosas, eso es bueno. eso es dejar de estar perdiendo el tiempo en lugares que no deberiamos.

un gran abrazo.
Espero que todo este bien